La polinización del pistachero

La polinización

En IberoPistacho queremos hablar de la polinización del pistachero, ya que es importante que este proceso resulte lo más eficaz posible, pues dará un resultado óptimo en la cosecha del fruto del pistacho.

El pistachero es una especie dioica, es decir, con flores masculinas y femeninas en pies separados. Por esta razón, en toda plantación deben estar presentes árboles de pistacho machos en una proporción aproximada del 6 al 7%, siendo hembras el resto de árboles.

La polinización del pistachero

La polinización es anemófila, es decir, se lleva a cabo a través del viento, no siendo aconsejable el empleo de abejas, las cuales son atraídas únicamente por las flores masculinas, al carecer de nectarios las femeninas, causando una importante pérdida de polen. Se inicia cuando las antenas se abren y comienzan a soltar polen. Se estima que el período máximo de recepción del polen por cada estigma es de 2-4 días.

Los árboles de las hileras del borde de la plantación son, generalmente, más productivos que el resto, al no estar rodeados por otros que competirían por el agua y los nutrientes. Tenemos entonces dos interpretaciones posibles de la distribución de los cultivares en la plantación del pistacho.

Por un lado, podemos poner en los bordes de la plantación sólo árboles femeninos, porque tendrán menos competidores por el agua y los nutrientes del suelo y podrían ser más productivos. Por otro lado, podemos poner en los bordes de la plantación también árboles masculinos que estarían más expuestos al viento, para que el polen pueda viajar a los árboles de pistacho femeninos.

También depende de si existen cultivos de pistachos cerca de nuestra plantación, es decir, de si hay vecinos cerca que también cultiven pistacho. Esto haría que la proporción de machos-hembras en el cultivo pudiera variar ligeramente aprovechando que hay más polen en el ambiente. Por tanto, podríamos llegar a tener más hembras productoras del fruto del pistacho dentro de nuestra plantación.

Sincronía de la floración (la polinización)

Debe haber la máxima sincronía entre la floración de los cultivares masculinos con respecto a los femeninos. Si, por ejemplo, se emplea un cultivar femenino tardío (Kerman) es aconsejable, además de plantar su correspondiente masculino (Peter), ubicar algunos más tardíos como el Guerrero, junto a otros más tempranos como el C Especial. El objetivo de los tardíos es conseguir el mayor solapamiento con la floración del cultivar femenino principal.

En caso de ubicar otros machos, una proporción adecuada podría ser la siguiente: 5% del macho principal, 1,5% de machos tardíos y un 0,5% de machos tempranos. Esto ayuda en el caso de que, en la época de la polinización, entre abril y mayo, hubiera lluvias persistentes. Esto es porque si aumenta la humedad en el ambiente el polen viaja menos y por tanto podría dar lugar a más fruto vacío en las hembras.

En superficies superiores a las 10 hectáreas, podría ser interesante plantar otros cultivares femeninos, ofreciendo una diversificación con fenología diferente, se aumenta la variación de la oferta de frutos de pistacho de diferentes tamaños, calidades y períodos de maduración en un mercado en constante evolución.

La temperatura y la humedad en la polinización del pistacho

En el período de polinización efectiva influyen factores como la temperatura y la humedad. El primero puede hacerlo de forma directa, modificando la velocidad de crecimiento. El segundo puede hacerlo también, ya que, una humedad relativa baja, menor del 50%, reduce la retención del grano de polen en las papilas del estigma, mientras que, si es excesivamente elevada, mayor del 90%, puede dificultar la liberación del polen.

El polen (la polinización)

El polen en el ambiente puede tener una viabilidad de uno o dos días. En cada gramo de polen puede haber más de diez millones de granos, de los que en condiciones normales de polinización pueden depositarse en el estigma alrededor de 20.

Cuando el polen se deposita en el estigma húmedo, se hidrata en menos de una hora, pudiendo empezar su germinación entre las 2 y las 10 horas posteriores.

En algunos sitios como en Estados Unidos (California), cuando las condiciones atmosféricas han dificultado la polinización, pueden realizar una polinización artificial. El polen es recogido de los cultivares masculinos tempranos y almacenados en condiciones óptimas de hermetismo y temperatura. Cuando el cultivar femenino está preparado para ser polinizado (estigma blanco y turgente), se disponen entre 2 y 4 días para distribuir ese polen. Podría ser proyectado mediante un dispositivo de aire comprimido dirigido a favor del viento. A tener en cuenta, según las variedades de cultivares masculinos, es el tiempo de viabilidad que ese polen que puede ser conservado. Su viabilidad puede reducirse entre un 30% o 40% a partir de los 30 días.

Las conclusiones para la polinización

Se debe diversificar el número de variedades hembra y macho en una superficie a partir de las 10 hectáreas. Con la variedad temprana macho, se puede recoger el polen, para su uso posterior si fuera necesario. También con la variedad tardía, se aumenta el tiempo de solapamiento entre machos-hembras para su correcta polinización. Se aumenta de esta manera el éxito de la polinización, aún incluso, cuando haya causas atmosféricas, como el de lluvias persistentes. Así obtendremos un fruto del pistacho abundante y de calidad.

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