El injerto en el pistacho

El injerto en el pistacho

En nuestro post de hoy os vamos a hablar del injerto, en primer lugar y para aquellos que no lo sepan, empezaremos definiendo en qué consiste un injerto.

Hubo un momento que un Ser Humano inventó el injerto, quería aprovechar las fortalezas de dos variedades de la misma especie. El patrón o portainjerto es la variedad que se ocupa del sistema radicular y el injerto es la variedad que se ocupa de la masa foliar y del fruto en el caso de la hembra y el polen en el caso del macho.

Hablamos de la Pistacia Vera como especie, donde se dan las combinaciones de diferentes variedades, para lograr la mejor adaptación al clima y al suelo donde se han de ubicar

Motivos para injertar

Muchos os preguntaréis el porqué de injertar. Pues aquí os vamos a dar una serie de razones o motivos por las que realizar injertos, no sólo en el pistacho sino en la gran mayoría de los leñosos.

  • Para permitir crecimientos de variedades en ciertos terrenos o circunstancias que les son desfavorables, aprovechando virtudes o mayor resistencia del pie usado.
  • Aprovechar la resistencia del pie autóctono como arma de resistencia ante posibles ataques de plagas o enfermedades de la zona.
  • Conseguir especies más fuertes y resistentes con su consiguiente mejora en la producción.
  • Dificultad de reproducción por otros medios.
  • Cambios en los mercados, que demandan especies nuevas o más resistentes.

Para llevar a cabo el injerto este debe darse entre especies normalmente parecidas o relacionadas, aunque también puede darse entre distintas especies.

El injerto se realiza de forma individual. Podemos reproducir tanto los cultivares femeninos como las masculinos.

¿Podríamos injertar un mismo árbol con dos cultivares distintos?

Si, podríamos, pero esta acción se desaconseja por completo. Hemos de tener en cuenta que en los pistacheros únicamente los cultivares femeninos son los que producen fruto, luego si injertamos ambos en un mismo árbol, estaríamos potenciando uno sobre el otro, en este caso el cultivar masculino dado su mayor vigor, lo cual perjudicaría el futuro desarrollo del femenino, con sus consecuentes efectos.

Seguro que muchos de vosotros os seguís preguntando, sobre que opción elegir, ¿portainjerto? o ¿planta injertada?

Sin duda alguna, en la actualidad, es mucho más recomendable es uso de la planta injertada sobre el portainjerto, aunque el precio puede parecer más elevado, a la larga su rendimiento en cuanto a la producción es mucho mayor, llevando un adelanto de dos años sobre el portainjerto; otra de las razones porque la que se recomienda la planta injertada es porque el injerto en campo no es barato y es bastante complicado, con la consecuente uniformidad que llevan aparejadas ciertas plantaciones de este tipo debido a la continua reposición de ejemplares.

Conclusiones

El injerto como tal es un acto de sinergia, de aprovechar el potencial de dos variedades de la misma especie.
El sistema radicular de la variedad elegida como portainjerto, aporta unas fortalezas (resistencia a hongos, resistencia a falta de agua, etc.) que el injerto no tiene, y por otro lado el sistema foliar de la variedad elegida como injerto aporta unas propiedades (fruto, polen, hoja, etc.) que el portainjerto no tiene.
En definitiva es un ganar para el productor y es un aprovechar lo que la Naturaleza nos ofrece y que nosotros canalizamos a lo que podemos llamar o denominar como planta injertada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

Ir arriba