El pistacho frente a otros frutos secos

El pistacho frente a otros frutos secos

El consumo de frutos secos en España es un mercado en alza. Esto es debido a que se está dando publicidad a los consumidores de los beneficios para la salud que tienen estos alimentos. Se engloban, además, en la dieta mediterránea, característica en los países del sur de Europa. Proporciona unos grandes beneficios para la ciudadanía de estas zonas.

En España, según datos del MAPAMA, se consumieron 129.5 millones de kilogramos de frutos secos un 20% más de consumo respecto a los últimos diez años. Generó un gasto total de los hogares en este tipo de producto de 945.7 millones de euros.

¿Cómo ha evolucionado el consumo de frutos secos en estos últimos años?

Los frutos secos más consumidos en nuestro país fueron las nueces, los cacahuetes, las almendras, los pistachos y las avellanas. Se consumieron, respectivamente, 0.65 kg por persona y año, 0.28 kg por persona y año, 0.21 kg, 0.13 kg y 0.05 kg por persona y año.

Respecto al consumo global. El año 2013 supone un punto de inflexión. Aquellos productos que habían aumentado su demanda anualmente empiezan a frenar su crecimiento. Otros frutos, entre ellos el pistacho, aumenta exponencialmente su demanda año tras año. De los 11.401.790 kilogramos de almendra que se consumieron en el año 2014, en 2016 el total de almendra consumida fueron 9.395.910 kilogramos. Esto supone un descenso de un 9.22% anual.

Entonces, ¿cómo se está comportando el pistacho?

En el consumo de avellana vemos el mismo patrón. Con un descenso más acentuado entre 2014 y 2016 del 19.92% del consumo. El cacahuete y la avellana no sufren caídas. El crecimiento de su consumo se ralentiza, creciendo entre 2014 y 2016 un 3.10% y un 1.52% respectivamente. Por el contrario, el pistacho, ha sido el fruto seco que más ha aumentado el consumo. Desde los 4.819.990 kilos que se consumieron en 2014, hasta los 5.632.380 kilogramos consumidos en 2016, lo que supone un aumento anual del 8.10%.

Este aumento del consumo del fruto del pistacho es realmente interesante. Debido a que el consumo de pistacho, que no deja de aumentar anualmente, tiene además muchísimo recorrido para mantener estas tasas de crecimiento del consumo en los hogares. Mientras que el consumo de frutos secos entre las familias españolas no deja de crecer a una tasa de 0.82% en la última década. Los frutos secos tradicionales van perdiendo peso en el consumo per cápita.

¿Cuál es el fruto seco más consumido?

El fruto más consumido por persona en España en el año 2016 fueron las nueces, con 0.65 kilogramos por persona. Sobre el total de consumo medio por persona en España de 2.93 kilogramos. Supone que el 22.18% de los frutos secos que se consume son nueces. Seguido del consumo de cacahuete que supone un 9.56% y de la almendra que supone un 7.16% del total. El pistacho en la actualidad es el fruto seco que menor representatividad. Posee sobre el total, sin contar las avellanas, suponiendo un 4.43% del consumo anual por persona.

Pero, ¿y el precio?

Los datos sobre los precios medios anuales de cada fruto seco también nos dan importantes pistas sobre cómo está comportándose este mercado y los consumidores en los últimos años. Así, los frutos secos son cada vez más valorados en las cestas de la compra de los hogares españoles. Lo cual se debe a que su precio no ha dejado de crecer en la última década.

Si un kilogramo de almendra costaba en el año 2006, de media, 5.42€, en el año 2016 este precio había aumentado hasta 13.6€. Los cacahuetes aumentan desde un 3.36€ en 2006 hasta un 4.14€ por kilogramo en 2016; las nueces desde 4.35€/kg hasta 7.63€ en el mismo periodo e igual con las avellanas, desde 8.5€/kg hasta 13.81€/kg en 2016.

¿Y en los pistachos?

El pistacho ha seguido la misma tendencia que los anteriores frutos secos. Ha aumentado en la última década su precio un 3.79% anual, desde los 8.36€/kg en 2006 hasta alcanzar el máximo conocido en el año 2016 en 12.13€/kg. Sin embargo, las oscilaciones que presenta el crecimiento de estos precios son menores que en el resto de frutos secos. Augura un crecimiento más moderado, pero más seguro a largo plazo. Esto será tanto en el consumo como en el aumento de los precios para el productor. Lo que repercute positivamente en nuestros campos y zonas rurales y da una gran oportunidad para los agricultores de nuestro país. En esta entrada de nuestro blog os contamos los beneficios del cultivo de este fruto seco: “El cultivo del pistacho: una oportunidad para las zonas rurales desfavorecidas”.

Aquí debajo os dejamos un vídeo de nuestro canal de YouTube donde os hablamos un poco más sobre el fenómeno que contábamos antes.

Conclusiones

La cultura de consumo es lo que hace que un cultivo tenga presente y futuro o no.
Primero es el volumen de fruto, es decir, que la superficie del cultivo crezca año tras año, y luego viene la cultura de consumo.
Tenemos el caso del vino, aceite, queso, etc. Tienen cultura de consumo, es un hecho, pero antes hubo y se dio un volumen en el mercado, por años y décadas.
Con el fruto del pistacho pasará igual, el volumen está creciendo (seguirá creciendo) y la cultura de consumo se está creando (día tras día), llegando a un momento donde estará en nuestro consumo diario en diferentes formas y maneras, es decir, habrá una cultura de consumo.

Martínez Cano, Manuel; Velázquez Otero, Rocío y Coleto Martínez, José Miguel. (2016) La agricultura y la ganadería extremeñas en 2016: Informe del sector de frutos secos. Universidad de Extremadura. Disponible en: https://www.unex.es/conoce-la-uex/centros/eia/archivos/iag/2016/2016-06-el-sector-de-frutos-secos-i.pdf

MAPAMA. (2015) Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. España.

Ministerio de agricultura, pesca y alimentación (2018). Estadísticas agrarias.

1 comentario en “El pistacho frente a otros frutos secos”

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